Skip to content

La deriva nicaragüense hacia una dictadura brutal

El recurso a la violencia extrema ha hecho que el régimen de Ortega/Murillo, que opera como una brutal dictadura, haya empezado a perder el apoyo del gran empresariado, en medio de un baño de sangre.

Published:
Nicaragua_0.jpg
Nicaragua_0.jpg

Un manifestante sostiene una bandera nicaragüense sobre un edificio durante ua protesta espontánea contra el gobierno de Daniel Ortega en Managua, el 1 de Junio de 2018. Foto: Carlos Herrera /DPA/PA Images. Todos los derechos reservados.

Desde el 18 de abril 2018, Nicaragua ha sido un campo de batalla desigual. La policía ha organizado grupos de paramilitares y vándalos, que agreden a la población civil. La policía, con instrucciones de su jefe supremo, el señor José Daniel Ortega Saavedra, utiliza armas de guerra, AK-47 y fusiles de alto alcance, propios para uso francotiradores. La población está ubicada en trincheras populares (barricadas) de piedras, adoquines, árboles, desechos metálicos y otros. En sus manos llevan, piedras, y lanza morteros de metal, lo que también es llamado “mortero hechizo”, artefactos caseros para el lanzamiento de proyectiles pesados. También los lanzan con bombas de mecate (tecnología simple para bombear agua de los pozos) de origen artesanal.

La sociedad acusa a Daniel Ortega y a Rosario Murillo de ser responsables de todos los crímenes contra la población que protesta cívicamente.