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Nacional-populismo en el poder: una tercera ola autoritaria recorre el mundo

Cada vez hay más dictaduras nacidas a caballo del apoyo electoral popular. El nacional-populismo no amenaza las élites o el statu quo; amenaza los derechos y las libertades.

Nacional-populismo en el poder: una tercera ola autoritaria recorre el mundo
El Presidente Jair Bolsonaro habla con la prensa en su residencia oficial del Palacio Alvorada en Brasilia, Brasil, el 22 de Mayo 2020 | Andre Borges/NurPhoto/PA Images / All rights reserved
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No queda ya prácticamente ninguna democracia en el mundo donde algún líder o fuerza política de signo nacional-populista no esté disputando el poder e impugnando el régimen democrático existente. Es más, en la última década, el nacional-populismo ha dejado de ser una fuerza de oposición marginal y ha llegado a gobernar, a veces de manera sorprendente, en países de los cinco continentes, algunos tan grandes como Estados Unidos, India o Brasil.

Una vez en el poder, los gobiernos de este signo político desarrollan rápidamente rasgos autoritarios y son un peligro para el respeto de los derechos humanos y las libertades democráticas. Su balance en esta materia demuestra que no se puede homologar estos gobiernos a otras opciones democráticas desde el punto de vista del respeto de los derechos fundamentales.

La tercera oleada autoritaria

El mundo se encuentra inmerso en la llamada Tercera Oleada Autoritaria. Desde el cambio de siglo y, en particular, en los últimos cinco años, cada vez más países van perdiendo características propias de la democracia y se convierten en regímenes híbridos o abiertamente autocráticos. Por primera vez desde 2001, hay más autocracias (92 países, donde vive el 54% de la población mundial) que no democracias, y el 35% de la población mundial vive en países con regímenes cada vez más autoritarios. Los progresos positivos en algunos países, desde Gambia, Etiopía y Sudán hasta Armenia o Malasia, son excepciones en un marco global cada vez menos favorable a la democracia liberal.