La victoria de Trump representa la extensión más reciente de las tendencias políticas globales que están poniendo en desventaja a los esfuerzos de derechos humanos en todo el mundo.
Tanto el marco jurídico internacional de derechos humanos de la posguerra como la ideología neoliberal que impulsó la globalización económica durante el último cuarto de siglo se basan en la limitación de la soberanía nacional. Pero la soberanía se defiende; contra ambos.
Actualmente, las consecuencias para los Estados Unidos son el objeto de muchas expresiones de ansiedad, pero en otros lugares ya han ocurrido daños significativos. En muchos países, los objetivos clave han sido las ONG que están en la primera línea de rendición de cuentas a los principios de derechos humanos.