“¡El que no baila, no pasa!” Así se negociaba el paso ocasional cuando más de 170 bloqueos paralizaban Guatemala: bailando en apoyo al paro. El paro indígena fue festivo, con jóvenes improvisando conciertos en puntos de bloqueo, y unió a todos los sectores sociales, desde trabajadores y grupos feministas hasta médicos y las altas elites económicas ladinas. El paro que se sostuvo 25 días fue el más diverso que vivió Guatemala, y probablemente el paro indígena nacional más largo de la historia contemporánea del continente.
El paro empezó el 2 de octubre 2023, tras un llamado de los pueblos mayas a resistir el intento de golpe por parte del Ministerio Público, hasta que la Municipalidad Indígena de Sololá levantó sus bloqueos el 27 de octubre.
Todo empieza cuando la victoria electoral inesperada del partido Semilla y su candidato presidencial Bernardo Arévalo preocupa a altos mandos políticos acusados de corrupción, incluso el presidente de Guatemala Alejandro Giammattei. Semilla era un outsider catapultado a la segunda vuelta de manera inesperada a pocos días de la primera vuelta, con un proyecto ambientalista y de combate a la corrupción.