
Marcha por la Paz, en Bogotá, Colombia. Nelson Cárdenas DPA/PA Images. Todos los derechos reservados.
El 6 de febrero, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el segundo grupo guerrillero de Colombia, liberó al ex diputado Odín Sánchez, que había retenido como rehén durante los nueve meses anteriores. Al día siguiente, en las afueras de Quito, Ecuador, el gobierno colombiano iniciaba conversaciones oficiales con el ELN. Estos pasos trascendentales han sido posibles debido al exitoso acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Sin embargo, en octubre, cuando estaba yo a punto de viajar allí, la resolución del conflicto en curso parecía improbable. Un referéndum a nivel nacional acababa de sentenciar el acuerdo de paz. El "No" había ganado por una estrechísima ventaja: 0,2%. Fue un resultado tan sorprendente e impopular como el Brexit y el actual presidente de Estados Unidos. Y la pregunta sería: ¿por qué hay personas en todo el mundo que votan en contra de la paz, la unidad y el progreso, en contra de opciones que sin duda tienen sentido? Esta pregunta lleva meses persiguiéndome. Y aunque no puede responderse de manera directa, el conocimiento de la situación política en Colombia ofrece un marco de referencia para comprender lo que ocurre en otros lugares. Pero, primero, para entender la política colombiana, hay que ver cómo y por qué se formaron estos grupos rebeldes.
Si tomamos la historia de Colombia en su conjunto, se puede considerar que las FARC y el ELN son subproductos del colonialismo y de la división política que generó. Los que tienen, tienen mucho que perder; los que no tienen nada, no tienen nada que perder. La gran brecha económica creó un sistema bipartidista, con un partido a cada extremo y poca cosa en medio. Así que, a través de la historia, la feroz competencia entre liberales y conservadores se tiñó a menudo de sangre, dando lugar a una sucesión de guerras civiles. Pero fue un acontecimiento singular, el asesinato en 1948 del carismático líder del Partido Liberal y candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán, lo que originó las FARC.