Este ha sido otro verano de condiciones meteorológicas extremas. El implacable zumbido del cambio climático sumado al ciclo de El Niño en las aguas cálidas del Océano Pacífico ha reverberado por todo el planeta.
Las inundaciones en los Balcanes y el norte de África han causado miles de muertos; los incendios forestales han arrasado gran parte del Mediterráneo; la cosecha de arroz de la India se ha visto afectada por la sequía; y las cosechas de trigo de Canadá se han visto mermadas por las inundaciones. Mientras tanto, en Centroamérica, el clima más seco en décadas amenaza una de las arterias de transporte más cruciales del planeta.
El 40% de la carga mundial pasa por el Canal de Panamá, que une los dos grandes océanos de los hemisferios oriental y occidental.