Aquellos que trabajan en asuntos internacionales no se sorprenderían al observar que un grupo pequeño de países e instituciones lideran una “agenda global para políticas de paz. En realidad, las múltiples asimetrías en el conocimiento de procesos de paz y la toma de decisiones, demuestran que el adjetivo “global” es meramente estético.
Dentro de las Naciones Unidas (UN) se refleja claramente esta desigualdad histórica en la manera en que opera la organización. Sin embargo, recientemente, ha habido un cambio de poder notable: países del sur global utilizan el marco de cooperación Sur-Sur para ser más activos y verbales, particularmente en aquellos retos de paz y seguridad que les afectan directamente.
La cooperación Sur-Sur (CSS) es tanto un marco como un emplazamiento político a las naciones en vías de desarrollo a fortalecer su auto resiliencia colectiva y compartir las mejores prácticas para manejar retos comunes. La agenda Sur-Sur ha sido creada por 135 países del sur global asociados a través del G77 + China en diálogo con todos los miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas.