A finales de octubre el organismo público de investigación Fundação Oswaldo Cruz (Fiocruz) de Brasil divulgó los términos del acuerdo alcanzado con la farmacéutica AstraZeneca para producir al menos 100 millones de dosis de la vacuna que esta empresa desarrolla junto a la Universidad de Oxford.
En una declaración pública, Fiocruz señaló que el acuerdo brinda una oportunidad positiva para que el país produzca y suministre la vacuna a un precio más asequible.
Aunque este paso debería alentar a otros gobiernos a seguir su ejemplo y tomar medidas para lograr una mayor transparencia, también dejó en el aire algunos interrogantes. El manejo de los derechos de propiedad intelectual y las facultades para definir el "período pandémico” generan inquietud, pues al parecer AstraZeneca se ha otorgado el poder de declarar la pandemia como terminada en julio de 2021. Esto quiere decir que, después de esa fecha, podría cobrar a los gobiernos y a otros compradores precios elevados por una vacuna que fue financiada en su totalidad por dinero público.