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Activismo climático para la nueva década

La lucha contra la emergencia climática ha entrado en una nueva fase. ¿Qué estrategias nos ayudarán a detener la catástrofe? English Português

Activismo climático para la nueva década
Wiktor Dabkowski/Zuma Press/PA Images
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2019 fue, sin duda, un año de despertar a la emergencia climática. Las advertencias ambientales se han intensificado. Toda esta información ha comenzado a formar parte de la conversación para un público más amplio, no solo para pequeños grupos de nerds o expertos. Estas conversaciones son parte del cambio que está sucediendo. Para aprovechar al máximo este punto de inflexión, necesitamos tener un debate sobre cuál debería ser el camino a seguir en el activismo climático en los próximos meses y años. Aquí, presentamos algunas sugerencias sobre formas clave en las que podemos intensificar la lucha climática en la próxima década.

Fuerza en las calles

2019 fue testigo de un número sin precedentes de protestas climáticas en todo el mundo, con los números en la calle creciendo a medida que avanza el año. El cambio climático finalmente ha llevado a las masas a protestar. Este es un momento que debemos aprovechar. Debemos tener claro que la ruta hacia un cambio político profundo es a través del aumento de la presión pública, idealmente hasta que se rompa la resistencia. La presión pública es efectiva: las declaraciones de emergencia climática han comenzado a multiplicarse en varios niveles de gobierno, desde el local hasta el nacional. Sin embargo, los números están lejos de ser suficientes en este momento. Movilizar a sectores más grandes de la población dará legitimidad a nuestra lucha a los ojos de un número cada vez mayor, creando así un círculo virtuoso.

Escalada en las tácticas

Además, necesitamos otras tácticas para esta nueva era de emergencia. Necesitamos vivir experiencias de desobediencia como parte de nuestro desarrollo personal en la transformación ecosocial, y hacerlo dentro de una sólida red de apoyo que respalde a aquellas personas que, como resultado de sus acciones, serán consideradas violadoras de la ley. Necesitamos encontrar nuevas formas de desobediencia, pensar fuera de la caja y resaltar dónde realmente se encuentra la culpa, al tiempo que recordamos la necesidad de mantener la simpatía pública de nuestro lado.