Skip to content

Datos médicos, migración y control: Las alarmas por el avance de Palantir

La empresa detrás de las deportaciones de Trump controla los datos de salud en Inglaterra y quiere expandirse en América Latina

Datos médicos, migración y control: Las alarmas por el avance de Palantir
Composición de James Battershill
Published:

La contratista militar estadounidense Palantir creó y administra la Plataforma Federada de Datos del Sistema Nacional de Salud de Inglaterra (NHS). Esto otorgaría a un futuro gobierno británico la capacidad de usar los datos de los pacientes para desatar una vigilancia masiva sin precedentes, advirtieron expertos y técnicos a openDemocracy.

Palantir ya opera en Ecuador y Brasil y busca expandirse en Argentina, Chile y Paraguay. La empresa que desarrolló herramientas para que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) identifique y deporte a migrantes, tiene su tecnología insertada en el NHS de Inglaterra, disponible para vigilar a extranjeros si el gobierno se lo pide. 

Palantir Technologies, que se dedica al análisis masivo de datos, nació en 2003 con financiación de la CIA.

Su cofundador Peter Thiel ya tuvo tres encuentros con el presidente argentino Javier Milei, el último en abril de 2026, cuando también se reunió con ministros y con la mano derecha de Milei, Santiago Caputo, que controla el aparato de inteligencia. En estos meses también sostuvo reuniones con los presidentes José Antonio Kast, de Chile, y Santiago Peña, de Paraguay. Todas estas reuniones son opacas, sin información ni transparencia para las ciudadanías.

En Ecuador, la empresa tiene un contrato gubernamental que le da acceso al servicio de aduanas. En Brasil, maneja y analiza datos del programa nacional de transporte escolar a través de una triangulación de prestación de servicios.

En Estados Unidos, sus herramientas son el motor de las deportaciones masivas de migrantes latinoamericanos y de otras nacionalidades para el gobierno de Donald Trump. 

En Inglaterra, Palantir ganó un contrato de 330 millones de libras (unos 440 millones de dólares) para crear y administrar la Plataforma Federada de Datos del NHS en 2023.

"Ya hemos visto en Estados Unidos cómo la presencia de Palantir en tantas áreas diferentes del gobierno le ha permitido construir un sistema que genera perfiles detallados de personas para facilitar las redadas del ICE", dijo Duncan McCann, del Good Law Project, una organización activista británica que litiga casos de discriminación y odio."Lo mismo se está haciendo posible con la integración de Palantir en el sector público del Reino Unido".

Este riesgo se ve agravado por el hecho de que, casi tres años después de que Palantir obtuviera el contrato, sigue sin estar claro qué datos de pacientes recopila, sobre qué base y con qué fin. A pesar de esto, el 69% de los organismos regionales del NHS en Inglaterra y Gales ya adoptaron la plataforma, que proporciona un nuevo sistema operativo destinado a conectar las bases de datos y los programas informáticos independientes y no integrados de los diferentes servicios de salud regionales del NHS.

Esta opacidad quedó de manifiesto cuando el Comité de Ciencia, Innovación y Tecnología de la Cámara de los Comunes urgió al gobierno que rescindiera el contrato del NHS con Palantir. El informe de este comité interpartidario, publicado el 3 de junio, incluye una recomendación contundente: revelar "la naturaleza exacta del acceso de Palantir a los datos de pacientes identificables y no identificables, sobre qué base legal fue autorizado, cuándo y por quién".

McCann y el Good Law Project forman parte de una coalición muy amplia que exige que el Reino Unido rompa sus vínculos con Palantir. Pero los técnicos que han trabajado en la Plataforma Federada de Datos advierten que el genio ya salió de la botella: expulsar al gigante estadounidense del NHS puede no ser suficiente para resolver los problemas de privacidad de los datos que generó su plataforma.

"Sabes que puedes sacar a Palantir", dijo Tom Bartlett, un técnico del NHS que trabajó en la Plataforma Federada de Datos y apoya el proyecto. "Pero el peligro permanece. Puede llegar un gobierno que diga: 'Necesitamos conectar los datos del NHS con los del Ministerio del Interior y queremos usarlos para negar atención médica a ciertas personas, o para deportarlas, o para lo que sea'".

Una coalición de resistencia

Para comprender hasta qué punto Palantir está metido en el sector público del Reino Unido, basta con observar la coalición que se le opone.

Analistas de datos del NHS y directores jefes de datos y análisis se han pronunciado en contra de la plataforma. La Asociación Médica Británica, el sindicato que representa a médicos y estudiantes de medicina, pidió a los médicos de cabecera que la rechazaran. La Junta de Atención Integrada del Gran Manchester, que supervisa los servicios del NHS para 2,8 millones de personas, se negó a integrarse a la plataforma, alegando que no se abordaron los riesgos de seguridad y que cuenta con una mejor tecnología propia.

Y no es solo el NHS. El alcalde de Londres bloqueó un contrato piloto de la Policía Metropolitana (Met) con Palantir por 50 millones de libras (67 millones de dólares), argumentando que fue adjudicado de forma irregular.

El Ministerio de Vivienda reemplazó con tecnología propia un sistema de Palantir destinado a emparejar anfitriones británicos con refugiados ucranianos. En Coventry, Inglaterra, políticos locales y sindicatos protestan contra la renovación de un contrato de 750.000 libras (un millón de dólares) del departamento de servicios a la infancia del ayuntamiento con Palantir.

Empleados de la Autoridad de Conducta Financiera – el organismo que regula a las empresas financieras del Reino Unido – buscan articular una campaña intersindical contra un contrato de prueba de 12 semanas con Palantir que, temen, podría exponer datos financieros sensibles del Reino Unido a las autoridades policiales estadounidenses.

"Nuestro proyecto piloto con Palantir permite a la Met reunir por primera vez, en un solo lugar, datos que ya posee legalmente, para identificar posibles patrones, o problemas de servicios sociales o culturales", dijo un portavoz de la Policía Metropolitana por correo electrónico. "También nos permite detectar problemas de forma temprana para actuar de forma más justa y coherente, garantizando que los agentes reciban apoyo o se enfrenten a medidas adecuadas antes de que los problemas escalen". En abril, agentes de la Met expresaron su indignación ante el uso "intrusivo" de la tecnología de Palantir para evaluarlos por conducta indebida.

La policía ya puede solicitar información al NHS si existe una necesidad policial, como una investigación por homicidio o la localización de personas desaparecidas.

El contrato de la Autoridad de Conducta Financiera con Palantir implica probar una herramienta de búsqueda con inteligencia artificial sobre sus datos. "Los datos utilizados en la prueba estarán totalmente cifrados y bajo nuestro control", contestó un portavoz de la entidad reguladora por correo electrónico. "Nadie puede acceder a los datos no cifrados sin nuestra autorización".

El ayuntamiento de Coventry no respondió nuestras preguntas sobre su contrato con Palantir.

¿Qué hace exactamente Palantir?

El CEO de Palantir, Alex Karp, describió en una ocasión la acción de su empresa como "encontrar cosas ocultas".

Karp cofundó la compañía con dos millones de dólares procedentes del brazo de capital riesgo de la CIA a principios de la década de 2000, cuando Washington y Silicon Valley debatían el fracaso en prevenir los ataques terroristas del 11-S. Se sospechaba – como se confirmó en el informe público un año después – que la CIA, el FBI y la Agencia de Seguridad Nacional habían contado por separado con la información necesaria para haber previsto los ataques, pero “no lograron conectar los puntos".

Desde entonces ese hallazgo fue la base de gran parte del éxito de Palantir. La empresa argumenta que los gobiernos, los ejércitos, las fuerzas de seguridad y las empresas ya disponen de gran parte de los datos que necesitan para tomar decisiones, pero que estos no están disponibles en las formas requeridas.

Palantir, les dice, es la solución.

"Lo que es realmente difícil es organizar todos tus datos", dijo Alex Bores, miembro de la Asamblea del Estado de Nueva York y exempleado de Palantir convertido en crítico, al New York Times. "Eso requiere mucho trabajo, y aún no existe ninguna magia para hacerlo. El software, más los ingenieros que van al sitio y hacen gran parte del trabajo manual de las conexiones, iban a ser siempre la verdadera fuente de valor".

Construyendo la base de datos nacional

En el NHS, el trabajo de Palantir consiste en organizar, conectar y racionalizar inmensas cantidades de datos de pacientes actualmente dispersos, según un recuento, en 44.000 sistemas informáticos de salud de 26.000 organizaciones. "La fragmentación es absolutamente enorme", dijo Bartlett, quien ayudó a construir la Base Federada de Datos. "Toda esta información existe y está repartida en distintos compartimentos".

La solución de Palantir tiene dos capas. Bartlett describe una de ellas como un "sistema operativo" análogo al software que hace funcionar tu teléfono inteligente, que permitirá a los organismos del NHS y a desarrolladores externos crear aplicaciones (o lo que Palantir llama "productos") que generen ganancias de eficiencia. Un equipo de ambulancias, por ejemplo, podría introducir información sobre una víctima de un accidente en un producto que la transmitiría al hospital, de modo que "el servicio de urgencias pueda prepararse, en lugar de recibir de golpe" la información cuando llega la ambulancia, explicó Bartlett.

Sin embargo, al igual que tu iPhone te ata de forma decisiva al ecosistema de productos de Apple, para que el sistema se gestione de manera eficiente, es necesario que el mayor número posible de organismos del NHS se suscriban al sistema de Palantir – algo que los expertos denominan "dependencia del proveedor" – y que se nutra de una asombrosa biblioteca de datos que abarca todo el servicio de salud.

La documentación pública de la Plataforma Federada de Datos revela que ya está incorporando varios cientos de bases de datos, con un vasto abanico de variables que incluyen actividad de contacto en salud mental, mortalidad, estado de vacunación contra la gripe, estado de vacunación contra el covid, datos de servicios de emergencia, raza y etnia, datos agregados de personas recluidas en centros de salud mental en prisiones y en centros de internamiento de inmigrantes, y mucho más.

Como señaló el comité interpartidario de diputados en su informe del 3 de junio, existe poca claridad sobre qué datos formarán parte de la plataforma y cómo se accederá a ellos. La discusión sobre las historias clínicas de los pacientes que se encuentran en los consultorios de médicos de cabecera ofrece una ilustración útil.

En 2023, la entonces secretaria de Estado de Sanidad y Atención Social, Victoria Atkins, declaró en la Cámara de los Comunes: "No se recopilarán nuevos datos, y los datos de los médicos de cabecera no formarán parte de la plataforma nacional". 

Sin embargo, una página de preguntas frecuentes del NHS actualizada por última vez en abril de 2026 admite que "algunos de los datos" de la plataforma "pueden haber provenido de registros de médicos de cabecera", y que los datos de médicos de cabecera compartidos legalmente con los centros regionales del NHS que utilizan la Plataforma Federada de Datos podrían acabar en la plataforma.

Más preocupante aún, la plataforma utiliza todos estos datos para crear perfiles detallados de pacientes individuales que denomina la 'Ontología de Persona'. Citando una Evaluación de Impacto en la Protección de Datos del NHS: "La Ontología de Persona sirve como única fuente de verdad para los conjuntos de datos seudonimizados a nivel de paciente".

En otro lugar, el documento señala que "la Ontología de Persona actualmente almacena datos de actividad de ciudadanos en diferentes entornos asistenciales", explicando que la plataforma asigna a cada paciente un identificador único que puede cruzarse en múltiples bases de datos.

El NHS afirma que, dado que los datos contenidos en la plataforma están seudonimizados, no identifican directamente a las personas. Pero la seudonimización, como ha señalado el ICO, organismo de protección de datos del Reino Unido, es un proceso reversible. "Tenga cuidado de no confundir la seudonimización con el anonimato", advierte el ICO.

Los datos de la salud de una persona son su "información más íntima", dijo una portavoz y abogada de Privacy International, una organización benéfica con sede en el Reino Unido especializada en tecnología y derechos. "Hablamos de la amplitud de los datos, de lo personales que son y de la gravedad de lo que podría hacerse con ellos si cayeran en manos equivocadas".

Los macrodatos son el Gran Hermano

Consolidar tantos datos conlleva riesgos de vigilancia muy reales, afirman quienes conocen la plataforma, sobre todo porque Palantir también tiene contratos con fuerzas policiales del Reino Unido. En principio, lo único que impide al Ministerio del Interior acceder a los datos del NHS son garantías legales que pueden cambiarse o eliminarse.

El director ejecutivo de Palantir en el Reino Unido, Louis Mosley, dijo que si el partido de extrema derecha Reform de Nigel Farage llega al poder, la empresa seguirá las directrices del partido, que pretende utilizar los datos del NHS para identificar a las personas en función de su estatus migratorio.

Exactamente esto ya pasó Estados Unidos cuando Trump llegó a la presidencia por primera vez en 2017, según relató Bores, el exempleado de Palantir, al New York Times.

"Palantir había firmado un contrato con un departamento dentro del ICE llamado HSI, Investigaciones de Seguridad Nacional. En la administración Obama, se centraba en la lucha contra la trata de personas, el narcotráfico y a veces la falsificación", dijo Bores. "Cuando Trump llega en 2017, intentan cambiar la naturaleza de ese trabajo. Intentan que otra parte del ICE llamada Operaciones de Aplicación y Deportación – la parte que todo el mundo asocia con el ICE – acceda al software y lo utilice para las deportaciones".

En Estados Unidos, Palantir ya utiliza datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos para rastrear a personas señaladas para deportación por el ICE.

En el Reino Unido, la médica residente Rhiannon Mihranian Osborne, que hace activismo contra Palantir en el NHS con la organización de justicia sanitaria Medact, considera que se trata de un patrón perturbador: "La política de Reform 'Operación Restaurando la Justicia' pretende crear un poderoso sistema de vigilancia migratoria mediante la extracción de información de bases de datos de salud, policiales y financieras. Louis Mosley dijo que su empresa cumpliría con esto.

"Los contratos policiales de Palantir en el Reino Unido incluyen la recopilación de información altamente sensible sobre víctimas de delitos, incluyendo orientación sexual y afiliación sindical. La secretaria del Interior dice que quiere crear un panóptico de vigilancia estatal. La sinergia entre Palantir y los gobiernos que utilizan los datos para vulnerar derechos humanos es profundamente alarmante y una señal de lo que podría estar por venir en el Reino Unido".

Bartlett reconoce que este es un riesgo real. "Pensemos en un gobierno de Reform y la cuestión de la inmigración, eso me preocupa", dijo. Pero cuestionó si eso significa que el NHS no necesita una Plataforma Federada de Datos. "¿La respuesta a ese mal escenario es mantener los datos en un estado tan deficiente que nadie pueda utilizarlos nunca, ni para bien ni para mal?".

Palantir, NHS England, la Oficina del Gabinete, el Departamento de Salud y Atención Social y el Partido Reform no respondieron a nuestros pedidos de entrevista..

Quienes critican la Plataforma Federada de Datos desmienten la narrativa de que los sistemas informáticos del NHS son tan complejos y enredados que la única forma de arreglarlos es con una herramienta de vigilancia masiva construida por Palantir.

"Aquí no hay ninguna magia", dijo Sam Smith, técnico de la organización de derechos de los paciente  medConfidential, sobre la plataforma. "No es que Palantir haga algo que otros no puedan hacer… Lo hacen simplemente porque tienen el mito de que solo ellos pueden hacerlo".

Andrew Holway, fundador de la empresa de software médico Darwinist, con sede en el Reino Unido, dijo al comité interpartidario que "el principal obstáculo para la innovación en el NHS" son los megacontratos con empresas como Palantir. Estos, afirmó, mantienen al NHS "como rehén, impidiendo la implementación de herramientas de productividad modernas que podrían ahorrar decenas de miles de millones de libras".

Algunos en el NHS también han cuestionado si el servicio ha explorado enfoques diferentes que sean menos intrusivos y menos centrados en los datos. La Junta de Atención Integrada del Gran Manchester, por ejemplo, utiliza su propia Plataforma de Ciencia de Datos y Análisis porque considera que ofrece mejor tecnología y acceso a mejores datos.

"La confianza pública no es un asunto secundario para la Plataforma Federada de Datos", escribió Matt Hennessey, director jefe de datos y análisis de la Junta de Atención Integrada de Manchester, en una publicación en LinkedIn. Se trata, sostuvo, "del efecto que la preocupación ética, el malestar moral o la opacidad percibida tienen sobre la confianza y, a su vez, sobre la participación".

El principal problema de la plataforma "es que no queda claro qué es exactamente", escribió. "Cuando se erosiona la confianza, las personas se desenganchan, los pacientes optan por no participar y los médicos se vuelven cautelosos ante cualquier implicación".

En última instancia, dijo la médica Rhiannon Mihranian Osborne, "cualquier sistema de datos del NHS debe construirse sobre la confianza pública, la adhesión del personal y, sobre todo, la protección frente al abuso de las corporaciones privadas y de los propios gobiernos".

openDemocracy Author

Jade-Ruyu Yan

Jade-Ruyu Yan is openDemocracy’s investigative tech reporter. She has a particular interest in corporate influence and has reported for Computer Weekly, Project Brazen, The Chicago Tribune, The Chicago Sun-Times, Ad Age, and other publications.

All articles

More in Reportaje

See all