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Cómo construir un partido de movimiento: lecciones desde Ciudad Futura de Rosario

El gran reto de los movimientos sociales es cómo sostener su activismo una vez alcanzan las instituciones. En cualquier caso, la política pasiva, de espectadores, ha dejado de ser una opción. English

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ETICA kindergarten, part of the Ciudad Futura movement (2).jpg
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Jardin de Infancia Ética. Parte del Movimiento Ciudad Futura. Todos los derechos reservados.

La política institucional está atravesando una crisis de legitimidad. Los partidos políticos tradicionales, con sus modos de funcionamiento jerárquicos y profesionalizados y su dependencia financiera de los bancos y las corporaciones, se han visto cada vez más desacreditados a los ojos de un número creciente de personas que buscan formas nuevas y más directas de democracia. En este contexto, activistas, movimientos sociales y nuevas organizaciones políticas de todas partes del mundo se encuentran enfrentando un dilema común: cómo involucrarse electoral y políticamente con las instituciones estatales sin ser cooptados o corrompidos por estas mismas instituciones.

Algunas de las organizaciones que actualmente están lidiando con estos interrogantes, en contextos profundamente diversos, son Momentum, el grupo que intenta revivir al Laborismo en el Reino Unido; plataformas ciudadanas como Barcelona en Común, que actualmente gobiernan las principales ciudades de España, y el movimiento que logró que Bernie Sanders escalara al segundo lugar en las primarias Demócratas de los EEUU. Todas estas experiencias tienen en común la aspiración de crear un nuevo tipo de ‘partido de movimiento’ que reescriba las reglas del juego político mientras a la vez mantenga la capacidad de participar efectivamente en las estructuras formales del poder estatal.