
Calle en Bogotá, Colombia. Anthony Devlin / PA Archive/Press Association Images
La clase media en Colombia ha crecido a partir de factores explicativos similares al resto de América Latina: el crecimiento económico y, en menor medida, la adopción de políticas sociales focalizadas en la disminución de la pobreza extrema. Lejos de constituirse en una clase consolidada, se trata de una clase media vulnerable, por cuanto en la base de su ascenso social está el incremento de su capacidad de consumo por vía del acceso a créditos. Es una clase media endeudada.
A partir de esta premisa, y en relación con el crecimiento de la clase media en Colombia, que de acuerdo con Angulo, Gaviria y Morales (2014), pasó de 16% al 27% entre 2002 y 2011, se subrayan aquí tres aspectos: en primer lugar, de cara al gobierno del presidente Santos, conviene precisar hasta qué punto los pilares del Plan Nacional de Desarrollo –PND- responden a las expectativas de prosperidad prometida por el presidente y en qué medida contribuyen, o no, a la consolidación de la clase media. En segundo lugar, nos preguntamos por el tipo de demandas presentes en las más recientes movilizaciones sociales y su relación o no, con reivindicaciones específicamente de clases, en cuanto un eventual proceso de constitución de la clase media no garantiza en sí mismo su adscripción a una agenda particular de reivindicaciones. Finalmente, una aproximación ineludible a los desafíos que supone el actual proceso de negociación del conflicto armado con las FARC, sobre el impacto que supone las reformas allí pactadas sobre las reivindicaciones y expectativas de los sectores sociales emergentes.