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África: Así se cocina una carta continental contra las personas LGBTQ+

Legisladores reunidos en Ghana planifican una carta africana de 'valores familiares' que niega los derechos reproductivos y la igualdad para las personas LGBTQ+

África: Así se cocina una carta continental contra las personas LGBTQ+
Una marcha por la paz y la diversidad familiar tuvo lugar en Acra mientras se celebraba la cuarta Conferencia Panafricana sobre Valores Familiares en el parlamento ghanés | Claudia Lacave/AFP via Getty Images
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Una alfombra roja, un grupo de danza y grandes medidas de seguridad recibieron a los asistentes a la cuarta Conferencia Interparlamentaria Africana sobre Valores Familiares y Soberanía, celebrada a principios de este mes en el Parlamento de Ghana.

El encuentro de tres días reunió a legisladores y activistas religiosos conservadores de todo el continente, y a grupos de la extrema derecha cristiana del Norte Global. Estaban allí para impulsar una nueva Carta Africana para la Protección de la Familia, la Soberanía y los Valores Religiosos y Culturales.

La propuesta busca que los gobiernos se retiren de tratados internacionales de derechos humanos y de acuerdos de financiamiento que promuevan "la agenda LGBT", el aborto y la educación sexual. Su aprobación, advierten fuentes críticas, podría destruir los derechos de las mujeres y los servicios de salud sexual y reproductiva, y consolidar leyes contra la población LGBTQ+ en todo el continente.

La conferencia se realizó menos de una semana después de que el Parlamento de Ghana aprobara uno de los proyectos de ley contra las personas LGBTQ+ más draconianos de África, que – de convertirse en ley – castigará con hasta tres años de prisión a quienes se identifiquen como lesbianas, gays, bisexuales, transgénero o queer.

Los promotores de la carta explotaron la idea del panafricanismo y de los "valores familiares" – que se limitan exclusivamente a una familia formada por un hombre y una mujer cisgénero – como una defensa necesaria de la soberanía del continente.

Durante mucho tiempo, quienes defienden estos "valores familiares" en África argumentaban que eran una cuestión religiosa y moral, pero cada vez más los están presentando como parte de la lucha de África contra el neocolonialismo.

Los oradores cristianos hicieron referencia al líder independentista y primer presidente ghanés en 1957, Kwame Nkrumah, cuya imagen también podía verse en una pantalla instalada en el recinto, junto a imágenes de otros héroes africanos. Cuando le tocó el turno al presidente del Parlamento de Ghana, Alban Bagbin, blandió el libro de la historiadora Susan Williams, White Malice, que detalla los intentos de Estados Unidos para socavar la independencia africana, como si fuera una biblia.

"Eso es lo que va a fortalecer tu fe para prepararte a luchar en la batalla en la que estamos empeñados, para garantizar que las verdaderas familias, la soberanía y los valores de África se arraiguen en nuestro continente", dijo Bagbin.

Fotografías de iconos de la independencia africana y de líderes políticos en la entrada de la Conferencia Interparlamentaria Africana sobre Valores Familiares | Delali Adogla-Bessa

Afuera, mientras tanto, una coalición de organizaciones de derechos humanos, Refusing Harm In Our Name (RHION, Rechazamos el daño en nuestro nombre) protestaba contra la propuesta. Las y los manifestantes marcharon durante cinco kilómetros por Acra, la capital de Ghana, con pancartas e imágenes que desafiaban la concepción estrecha de la familia africana que se promovía en el recinto parlamentario. "La familia africana siempre le dio lugar a todos" fue el mensaje más resonante.

"Esta carta está destinada a oprimir a las mujeres", dijo a openDemocracy uno de los convocantes de la marcha, Abdul Razak Mohammed Shamsu-Deen. "Rechazamos la definición única de las familias africanas que están impulsando estas personas influenciadas por Occidente".

A pesar de la protesta, 18 de los 20 legisladores presentes votaron a favor de la carta.

Solo se abstuvieron los representantes de Sudáfrica y Mozambique. Sudáfrica cuestionó la postura discriminatoria en materia de género y contra el aborto y manifestó que el proyecto podría contravenir la Constitución nacional. El aborto es legal en Sudáfrica antes de la semana 13 de gestación. Zandile Majosi, presidenta de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional de Sudáfrica, dijo a openDemocracy: "Esto no es lo que pensamos en Sudáfrica. Nosotros protegemos tus derechos como ser humano. No protegemos tus derechos porque seas de un determinado género u orientación sexual”.

Mozambique señaló que no podía comprometerse a adoptar la carta por problemas en la agenda legislativa y limitaciones logísticas.

A medida que avanzaba la conferencia, surgieron agendas conocidas.

Ediciones anteriores contaron con el respaldo de la organización estadounidense Family Watch International, designada como grupo de odio por el Southern Poverty Law Center. Si bien el grupo optó por no asistir este año, su influencia fue visible en la retórica esgrimida por otros asistentes.

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Un objeto de ataque fue la educación sexual integral, que busca enseñar a niñas, niños y jóvenes los aspectos cognitivos, emocionales, físicos y sociales de la sexualidad y promueve debates sustantivos y sin juicios de valor sobre el sexo, la sexualidad, las relaciones y el consentimiento.

Los delegados afirmaron, sin aportar pruebas, que este tipo de educación sexualiza a la infancia.

El director ejecutivo de la organización neerlandesa Christian Council International, Henk Jan van Schothorst, acusó a la Unión Europea (UE) y al Fondo de Población de las Naciones Unidas de introducir la educación sexual integral y la salud y los derechos sexuales y reproductivos en el continente africano como parte de una agenda de izquierda.

"Bruselas [la UE] no debería enseñarles lo que tienen que hacer. Pueden pensar por ustedes mismos", dijo Schothorst a openDemocracy en un alto de la conferencia.

La legisladora ugandesa Sarah Opendi, una de las fundadoras de la conferencia, aprovechó su discurso para desestimar acusaciones de que el encuentro fue financiado por organizaciones e individuos del Norte Global. Opendi dijo que el país anfitrión cubrió los costos de la reunión y que los asistentes pagaron sus propios vuelos y alojamiento. El vicepresidente del Parlamento de Ghana, Andrew Asiamah Amoako, declinó comentar cuánto había gastado su país.

¿Qué dice el borrador?

La carta incluye disposiciones sobre soberanía económica, alimentaria y de recursos naturales, pero uno de sus temas más fuertes es la eliminación de vías para reconocer los derechos a la salud sexual y reproductiva, y el rechazo a posturas progresistas ante la diversidad de género.

El borrador objeta el Plan de Acción de Maputo y la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, a los que acusa de socavar los valores familiares africanos.

El Plan de Acción de Maputo es la hoja de ruta de la Unión Africana (UA) para asegurar que en 2030 haya servicios de salud y derechos sexuales y reproductivos para todas las mujeres y niñas del continente. Forma parte del Protocolo de Maputo, en vigor desde 2005 y firmado por 46 de los 55 países africanos, cuyo objetivo principal es erradicar la discriminación y la violencia contra las mujeres. La Comisión, por su parte, es el principal organismo de vigilancia de los derechos humanos de la UA. 

Una coalición de grupos de derechos marcha por Acra en protesta contra la carta propuesta | Delali Adogla-Bessa

La carta también contiene señales preocupantes de reticencia ante las vacunas, y fomenta que los africanos ejerzan un presunto derecho a rechazarlas. La vacuna contra el Virus del Papiloma Humano, que protege contra la mayoría de las cepas de cáncer cervical y de algunos otros tipos de cáncer, aparece mencionada con sugerencias de que existen "alternativas más simples" como los antibióticos.

Los puntos aprobados en la conferencia incluyen una definición del matrimonio como la unión entre un hombre y una o más mujeres; la necesidad de aplicar una regulación tecnológica más estricta para fortalecer la soberanía tecnológica (los detalles al respecto fueron escasos, y es probable que los legisladores desarrollen la propuesta en una nueva sección de la carta en los próximos meses); y una propuesta para proteger las excepciones al aborto, como en casos de violación, en los países miembros.

La conferencia también adoptó recomendaciones para institucionalizar los compromisos interparlamentarios sobre familia, soberanía y valores, incorporando esta agenda en los estados miembros a través de caucus parlamentarios y asignaciones presupuestarias anuales.

¿Qué sigue?

En el último día de la conferencia, empezaron a aparecer grietas mientras los delegados consideraban el borrador. Hubo resistencia de Liberia y Sudáfrica, aunque la primera terminó votando a favor del acuerdo.

El legislador liberiano Emmanuel Dahn expresó su discrepancia ante las inclinaciones patriarcales de la carta luego de que se aprobó un punto que afirmaba la poliginia, o poligamia masculina, en la que un hombre puede tener múltiples esposas. Dahn consideró que este punto reduce a las mujeres a objetos. "Es ofensivo para las mujeres. Es ofensivo para mi madre. Es ofensivo para mis hermanas y para mi hija. Es ofensivo para todas", dijo Dahn a openDemocracy.

Algunos expertos plantearon objectiones. Angela Dwamena-Aboagye, abogada y defensora de los derechos de género, dijo a los delegados que la carta necesitaba protecciones sólidas para las mujeres. Los legisladores, sin embargo, no tomaron en cuenta su opinión cuando introdujeron las enmiendas.

"La carta parece evitar la incorporación de problemas esenciales y bien documentados sobre infracciones conocidas contra mujeres, niñas y personas con discapacidad", dijo Dwamena-Aboagye.

Sarah Shaw, directora asociada de incidencia de MSI Reproductive Choices (MSI Opciones Reproductivas), una organización global que ofrece servicios de salud sexual y reproductiva, expuso las mismas preocupaciones. “La carta atacará el corazón del marco de derechos que ha protegido a las mujeres y a las comunidades marginadas en África durante décadas, socavando directamente el Protocolo de Maputo", dijo a openDemocracy. 

Pero con el voto favorable de la mayoría de los países presentes, el proceso sigue adelante. El borrador será revisado para incorporar las enmiendas acordadas en la conferencia. Los organizadores esperan finalizarlo antes de la próxima cumbre de la UA en febrero de 2027, cuando el presidente de Ghana, John Mahama, asuma la presidencia de la unión. En ese momento, el proyecto podrá ser formalmente considerado por los líderes de los parlamentos de los países que lo apoyan. La carta no requiere aprobación unánime de los estados miembros de la UA.

Es probable que grupos y movimientos de derechos humanos como RHION intensifiquen su resistencia. Encontrarán aliados en algunos legisladores africanos. La sudafricana Majosi sostuvo que ella y su parlamento continuarán participando en el debate sobre la carta y resistiendo la agenda de la conferencia, que el próximo año sesionará en Burkina Faso.

"Decir que nos oponemos a la carta no nos hace menos africanos", dijo Majosi. “Creemos que vamos a persuadir a nuestros hermanos y hermanas, y al final ganaremos esta batalla”.

openDemocracy Author

Delali Adogla-Bessa

Delali Adogla-Bessa is a freelance journalist based in Accra, Ghana, whose work has been featured in Africa is a Country, Equal Times, SWI Swissinfo, The Continent, and UNESCO, among others. He has covered topics under governance, health, education and environment.

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