
Reunión Extraordinaria del Consejo Permanente, 5 de mayo del 2017. Carlos Horacio de Casas y Antonia Urrejola Noguera, ambos candidatos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). OEA - OEA / Flickr. Algunos derechos reservados.
Los secuestros, asesinatos y las desapariciones forzadas de la dictadura argentina de 1976-1983 salieron a la luz, en parte, gracias a los esfuerzos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Más recientemente, las normas y decisiones de la CIDH ayudaron a impulsar en nuestro país una nueva legislación basada en los derechos humanos, como la Ley de Migración y la derogación del Código de Justicia Militar. Desde la dictadura hasta la actualidad, la Comisión ha sido una aliada fundamental para el pueblo argentino y sus instituciones democráticas. Es por eso que la Argentina ha sido una promotora importante del sistema regional de protección de los derechos humanos y propuso profesionales de prestigio para integrar la Comisión y la Corte Interamericana.
En ese contexto, la nominación por parte del gobierno actual de Carlos Horacio de Casas a la CIDH supuso un enorme retroceso, sobre todo dado el gran número de candidatos calificados disponibles.