
La activista feminista hondureña María Luisa Regalado, fotografiada por Whitney Godoy. Todos los derechos reservados.
Vengo de una familia campesina muy grande y muy pobre. Todos trabajábamos en una gran granja sin paga, y debido a las condiciones bajo las cuales nos vimos obligados a vivir, hubo ocasiones en que me rebelaba; Siempre fui bastante rebelde.
Mi padre era una figura muy imponente en nuestras vidas; un verdadero patriarca. Él nunca golpeó a mi madre, pero fue violento en sus palabras y actitudes y me enojó mucho. Recuerdo cuando era joven que esperaba que mi padre muriera primero para que mi madre pudiera vivir sus últimos años en paz. No iba a ser.