
En Brasil, cómo en la mayoría de los países de renta baja, se crean bases enormes de datos personales, prestándole muy poca atención a temas de ciberseguridad y protección de datos. El 20 de enero se descubrió la filtración de datos personales más grande en la historia de Brasil. Aunque no exista un registro oficial de filtraciones de datos en el país, es difícil pensar en la existencia de otra filtración de datos más amplia y detallada.
Los conjuntos masivos de datos fueron descubiertos inicialmente por PSafe, una empresa de ciberseguridad, en un foro de la Dark Web. Posteriormente, fueron reportados por Tecnoblog, un portal tecnológico brasileño. Las bases de datos disponibles -gratuitas o en venta- incluyen nombres, identificadores fiscales, imágenes faciales, direcciones, números de teléfono, correos electrónicos, puntuación de crédito, salarios y más. Expusieron a 223 millones brasileños. Si la cifra suena extraña, ya que la población brasileña es sólo de unos 210 millones, es porque los datos filtrados también abarcan esos de varios millones de personas fallecidas. 104 millones de registros de vehículos también están disponibles.