Como todos los días desde el 4 de diciembre, Aurora Coronado Ugarte, se despertó en Lima a más de 300 kilómetros de su chacra, situada en Junín (sur). Aurora es vicepresidenta de la Federación Nacional de Mujeres Campesinas, Artesanas, Indígenas, Nativas y Asalariadas del Perú (Fenmucarinap) y, tras casi dos meses, al igual que 50 de sus compañeros, duerme, cocina y se organiza en la sede del partido Nuevo Perú (izquierda), en el corazón de la capital.
Las integrantes de la Federación viajaron a Lima desde diversas provincias para participar en una asamblea de su organización y antes de que esta concluyera, el entonces presidente Pedro Castillo disolvió el Congreso, fue depuesto y detenido.
“En ese contexto nos quedamos y nos prestaron este local de Nuevo Perú, y aquí coordinadamente hemos venido trabajando y albergando a los compañeros y compañeras de diferentes regiones y cocinando en las ollas comunes, con apoyo de la población de diferentes regiones, especialmente del sur”, relató.