Arde la Patagonia. El 10 de marzo se declararon seis incendios en apenas dos horas, con una diferencia de kilómetros, en la Comarca Andina, una región de llanuras y montañas que limita con las provincias de Río Negro y Chubut. Estos incendios se suman a los que comenzaron a arder en la región en enero. Numerosos pueblos y aldeas de ambas provincias han sido arrasados, y muchos miles de hectáreas de bosque se han quemado.
El mapa de los incendios está cambiando rápidamente. Se están extendiendo velozmente gracias a los fuertes vientos, la sequía, la incompetencia del Estado y las vastas plantaciones de pinos exóticos, altamente inflamables, que pueblan la región. Unos cuantos miles de personas, muchos de ellos pequeños agricultores y trabajadores rurales, han perdido sus casas, sus lugares de trabajo, sus animales y sus campos, muchos siguen desaparecidos y dos personas han muerto hasta ahora. El complejo ecosistema de bosques y estepa de la zona ha quedado profundamente dañado y tardará mucho tiempo en recuperarse.
Sixto Garcés Liempe, trabajador rural mapuche, es la primera persona fallecida. Lo encontraron calcinado junto a su caballo y sus perros, en unos pastos de verano cerca del pueblo de El Maitén, donde buscaba refugio para sus animales. Cuando desapareció, las autoridades locales no pusieron en marcha ninguna brigada para buscarlo. En su lugar, fueron los miembros de la vecina comunidad mapuche de Lof Cañio, quienes lo encontraron. En los últimos días, han pedido reiteradamente ayuda a la municipalidad ante el avance de los incendios hacia el Cerro León donde viven, sin embargo, según denunciaron en un comunicado, no se ha recibido ninguna ayuda.