La pandemia de la Covid-19 desencadenó una multitud de diversos problemas imprevistos que la mayoría de los gobiernos de todo el mundo no estaban preparados para enfrentar, por lo que debieron diseñar respuestas en poco tiempo y bajo condiciones altamente inciertas. En países con baja capacidad estatal y alta desigualdad social, esos desafíos han sido aún mayores.
Las respuestas de los gobiernos se vieron limitadas por la falta de recursos, infraestructura y conocimiento, además de la carga de tener que responder con urgencia a fisuras sociales de larga data que rápidamente han demostrado que no todos son iguales ante el virus.
En América Latina, el coronavirus llegó en una coyuntura de baja capacidad estatal y alta desigualdad; una condición óptima para proliferar. En algunos países, la respuesta se ha visto agravada también por la crisis económica, el malestar social y la inestabilidad política. Cinco de los diez países más afectados por la pandemia hasta el momento se encuentran en América Latina.