
Vista de la frontera entre EEUU y México. Bill Morrow/Flickr (CC 2.0 by)
Entre las personas de Centroamérica que emigran y escapan hacia México, Estados Unidos o Canadá pueden distinguirse diferentes flujos migratorios y poblaciones mezcladas. Pueden encontrarse personas que han sido desplazadas, perseguidas o expulsadas así como comerciantes, trabajadores temporeros y viajantes. La mayoría de los que confían en esta ruta son gente que proviene del triángulo del norte de Centroamérica: de El Salvador, de Guatemala y de Honduras. Aunque el éxodo masivo de personas desde estos países no es algo reciente, últimamente se ha reforzado el control en las fronteras, especialmente en los pasos fronterizos (formales e informales) a lo largo de las fronteras entre México y Guatemala, México y Belice y los estados al sureste de México. En los últimos años, los emigrantes han visto cómo se hacía más y más difícil viajar a través de este paso sur-norte, puesto que México ya se ha convertido en el mayor cazador de centroamericanos indocumentados.
Debido a las restricciones a los flujos migratorios, la amplia variedad de actores sociales que participan en esta ruta migratoria ha tenido que diversificar sus tácticas y estrategias para facilitar la entrada de emigrantes centroamericanos a México y a EEUU. La labor de estos actores, a lo largo de la frontera sur de México, es muy importante. Sus decisiones pueden determinar a qué situaciones se van a enfrentar los emigrantes indocumentados durante sus viajes.