
Venezuela, Abril 13 2010, los miembros del MNR celebrar el noveno aniversario del golpe fallido 2002. Foto por: Ariana Cubillos / AP/Press Association Images
El 4 de febrero de 1982, un joven teniente se paró frente a sus compañeros en la base militar y pronunció un discurso para conmemorar la muerte de Simón Bolívar. Con la esperanza de reavivar los sueños de uno de los mayores héroes del movimiento de la independencia Latinoamericana, le dijo a su audiencia: «Pero así Bolívar está en el cielo de América vigilante y ceñudo, sentado… lo que él no dejó hecho, sin hacer está hoy». Menos de 20 años después, Hugo Chávez sería reconocido como uno de los líderes más carismáticos del siglo xxi y un símbolo de la ola de movimientos populistas y progresistas de la región.
Chávez lideró con una retórica antiimperialista que pocos pueden lograr, ya que impulsó lo que para Venezuela fue un programa radical de reformas sociales. En una lucha constante contra la oposición interna y su alianza con lo que él entendía eran intereses imperiales, la era de Chávez representó tanto un reforma positiva en materia de justicia social como de volatilidad política; lo cual se manifestó más claramente en el año 2001 cuando tuvo lugar el fallido golpe de Estado en contra de su gobierno.