
El 23 de enero comenzó a circular en Facebook la foto de un muchacho que horas antes había sido golpeado por miembros de la policía de Ciudad de México y subido a una patrulla sin que desde entonces se supiera de su paradero.
Todo comenzó cuando Marco Antonio -el joven desaparecido- y un amigo volvían de un museo. Ambos transitaban por una calle del norte de la Ciudad de México cuando cruzaron con un grafiti que llamó poderosamente su atención y Marco Antonio le pidió a su acompañante que le tomara una foto. Al momento de estar posando, un par de policías que transitaba por ahí pensaron que el joven estaba asaltando y se lanzaron sobre él para intentar detenerlo.