
Manifestación contra la corrupción en Guatemala, 2015. Wikimedia Commons. Todos los derechos reservados.
Cuando el 3 de septiembre de 2015, el presidente guatemalteco Otto Pérez Molina tuvo que renunciar a su cargo para enfrentar el juicio que se le había iniciado por denuncias de corrupción, muchos ciudadanos imaginaron que se abrían las puertas de un proceso rápido y pacífico para la construcción de la democracia y el imperio de la ley en Guatemala.
Tres años después, la sombra del retorno a un régimen autoritario con fachada democrática se cierne sobre el país.