Con la crisis climática emergiendo como el próximo gran desafío global, muchos líderes progresistas de economías avanzadas han abogado por un Green New Deal, que cambiaría la política económica y redistribuiría la riqueza. En el Sur Global, sin embargo, la centralidad de una transformación verde todavía es cuestionada.
Algunos argumentan que estos países deberían centrarse en problemas sociales urgentes como la pobreza, la vivienda o la atención médica antes de enfrentar la crisis climática, mientras que otros creen que el movimiento climático puede apaciguarse con compromisos políticos limitados.
Pero estos puntos de vista ignoran el poder que puede tener una Revolución Democrática Verde tanto para desafiar el modelo neoliberal como para guiar una transformación política centrada en la igualdad y el bienestar.