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Una aplicación está ayudando a las madres de las favelas de Brasil a sobrevivir la pandemia

Un frente de activistas ya ha distribuido 26 millones de dólares en cestas de alimentos básicos e ingresos adicionales a más de 1,1 millones familias en 5.000 favelas.

Daniel Avelar
26 August 2020
Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas de la ciudad de Fortaleza, Ceará
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Daniel de Araujo / Avda Produções

Mientras Brasil se enfrenta a uno de los peores brotes de Covid-19 en el mundo, una aplicación móvil está ayudando a los habitantes de las favelas a sobrevivir a la amenaza del virus en medio del desempleo masivo.

Hasta ahora, el país latinoamericano ha registrado más de 115.000 muertes por el coronavirus. La paralización de la actividad económica ha causado la desaparición de 7,8 millones de empleos, lo que afecta principalmente a los trabajadores informales y poco cualificados que constituyen la base de la población de los barrios marginalizados. La ayuda de emergencia distribuida por el gobierno corresponde al 60% del salario mínimo, por lo que muchas familias tienen dificultades para pagar sus cuentas.

Muchos brasileños culpan al presidente Jair Bolsonaro por la tragedia. Bolsonaro es un populista de extrema derecha que ha defendido repetidamente políticas sin pruebas científicas en la gestión de la pandemia y defendido el fin a las medidas de distanciamiento social. Una pronta reapertura de la economía podría aumentar el riesgo de contagio y causar más muertes.

En un intento por detener la catástrofe humanitaria en curso, un frente de activistas de las favelas, con la ayuda de empresas socias, ha desarrollado una aplicación que está facilitando la distribución de alimentos e ingresos de emergencia a miles de familias. La aplicación cuenta con un instrumento de reconocimiento facial que ayuda a los voluntarios a identificar y registrar a los beneficiarios, y también evita el fraude en el proceso.

Hasta ahora, el proyecto Mães de Favela ha distribuido el equivalente a 145 millones de reales (más o menos 26 millones de dólares) en cestas de alimentos básicos e ingresos adicionales a más de 1,1 millones de familias en 5.000 barrios marginales de todas las unidades de la federación.

Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas
Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas | Daniel de Araujo / Avda Produções
Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas
Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas | Daniel de Araujo / Avda Produções

"Las mujeres son el núcleo de la vida en las favelas", dice Claudia Raphael de Oliveira, presidenta nacional de la Central Única de las Favelas (CUFA), organización que encabeza el proyecto Mães de Favela. "Muchas mujeres tienen que mantenerse no sólo a sí mismas, sino también alimentar a sus hijos y otros familiares, por lo que cuando sus ingresos disminuyen, toda la familia se ve afectada".

Oliveira dice que las empresas y los grupos de la sociedad civil se han apresurado a buscar a la CUFA para ofrecer donaciones. Explica que las donaciones juegan un doble papel: no sólo promueven el alivio temporal para las familias necesitadas, sino que también ayudan a aplanar la curva de contagio asegurando que más personas tengan los recursos para permanecer en casa durante la pandemia. 

Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas
Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas | Daniel de Araujo / Avda Produções

"La ayuda llegó justo a tiempo. A veces mis hijas tienen hambre y no tengo comida para darles", dice Luma, residente de la favela Parque Esperança en Río de Janeiro, según un vídeo publicado en las redes sociales de la CUFA. Tiene cinco hijos y su marido está desempleado. "Me alegro que la gente por fin esté mirando las favelas. He vivido aquí durante tres años y es la primera vez que veo una iniciativa tan hermosa".

Cumplir con las pautas de distancia social es un desafío en las favelas. Estos barrios se expandieron rápidamente en las periferias urbanas durante el siglo XX, albergando a familias de trabajadores expulsados de las zonas centrales y a personas de otras partes del país que emigraron a la gran ciudad. 

Tras decenios de abandono por parte de las autoridades, millones de habitantes de las favelas siguen viviendo en espacios reducidos, a menudo en chozas improvisadas con poco o ningún acceso a agua, saneamiento y salud pública. Estos ciudadanos son desproporcionadamente vulnerables a los brotes de enfermedades contagiosas como la Covid-19. 

Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas
Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas | Daniel de Araujo / Avda Produções

"Esta pandemia está revelando lo que ha sido la realidad en las favelas durante muchos años", dice Marcivan Barreto, presidente de la CUFA en el estado de São Paulo. Desde el comienzo de la pandemia, ha trabajado siete días a la semana para coordinar las donaciones del proyecto Mães de Favela en la región. "Las favelas se enfrentan a muchos desafíos, pero están repletas de gente que quiere hacer el bien. Hay un enorme sentido de unidad y solidaridad."

Barreto es un residente de Heliópolis, la mayor favela de São Paulo con más de 200.000 habitantes. Es una de las zonas más afectadas por el virus en la ciudad, con más de 100 muertes registradas hasta ahora a pesar de los esfuerzos de los residentes por controlar el brote. "Desafortunadamente, algunas personas sólo se dan cuenta de la gravedad de esta crisis después de perder a un ser querido", se lamenta.

La distribución de las donaciones es a menudo interrumpida por la policía. Barreto dice que los oficiales de seguridad paran regularmente, y a veces incluso confiscan, los vehículos de la CUFA. En mayo, voluntarios de la favela Cidade de Deus de Río de Janeiro tuvieron que detener una entrega de cestas de alimentos debido a los disparos durante una operación policial que terminó con un joven muerto. "La represión ha empeorado en la pandemia porque los agentes de policía utilizan la violencia para imponer las medidas de confinamiento, pero la verdad es que las fuerzas de seguridad han estado interrumpiendo la vida de la gente en las favelas durante mucho tiempo", dice Barreto.

Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas
Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas | Daniel de Araujo / Avda Produções

Según Danielle Klintowitz, arquitecta urbana y coordinadora del centro de investigación del Instituto Pólis, "la edad avanzada y las condiciones de salud no son los únicos factores que ponen a las personas en riesgo de morir por Covid-19; los factores sociales y económicos también juegan un papel". Dice que el virus afecta desproporcionadamente a los negros y a los habitantes de las favelas, lo que refleja las desigualdades crónicas del país.

Los primeros casos de Covid-19 en Brasil se registraron a finales de febrero entre miembros de la élite blanca que regresaban de viajes de vacaciones en Europa y los Estados Unidos. Cuando las autoridades aplicaron medidas de distanciamiento social a mediados de marzo, los brotes de coronavirus aún no habían llegado a las zonas pobres, pero las medidas de confinamiento desequilibradas cambiaron gradualmente este escenario.

Klintowitz explica que "los brasileños ricos y de clase media sólo pueden quedarse en casa durante la pandemia porque los trabajadores de clase baja están expuestos rutinariamente al coronavirus en los servicios esenciales". Estas actividades incluyen servicios como entraga de alimentos, la recogida de basura y la atención sanitaria. Por lo tanto, los trabajadores esenciales se han contaminado, llevando el virus a sus vecindarios. Las favelas hoy registran algunos de los peores brotes de Covid-19 en el país.

Las iniciativas de movilización comunitaria como el proyecto Mães de Favela pueden hacer una gran diferencia. Paraisópolis, una favela de más de 100.000 habitantes en São Paulo, ha implementado una compleja estrategia de control de virus que ha demostrado ser exitosa. 

Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas
Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas | Daniel de Araujo / Avda Produções

Además de entregar las donaciones, voluntarios capacitados están monitoreando a los residentes con síntomas de enfermedad en el hogar en Paraisópolis. Aquellos que no pueden practicar el distanciamiento social apropiadamente en sus hogares son transferidos a centros de aislamiento establecidos en escuelas inoperantes en la región. También han contratado a profesionales de la salud y alquilado ambulancias para compensar la falta de servicios públicos en la región.

Como resultado, la tasa de infección por coronavirus en Paraisópolis es casi tres veces menor que el promedio de la ciudad de São Paulo, según un estudio reciente del Instituto Pólis. "Paraisópolis logró resultados excepcionales en la lucha contra la Covid-19 gracias a la movilización comunitaria y a las redes de solidaridad de larga data", dice Klintowitz. "Lamentablemente, esta no es la realidad en la mayoría de las favelas, pero en todo el país podemos ver a la gente tomando iniciativas para salvar vidas en la pandemia".

Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas
Voluntarios de la CUFA distribuyen cestas a los habitantes de las favelas | Daniel de Araujo / Avda Produções

Con la situación económica del país empeorando debido a la crisis del coronavirus, los activistas de los barrios pobres están viendo cómo se reducen las donaciones de empresas y particulares. Barreto, de CUFA-São Paulo, dice que espera que el gobierno y la sociedad civil presten más atención a las demandas de las favelas. "Necesitamos apoyo para seguir distribuyendo ayuda durante la pandemia e incluso después de que la amenaza del virus haya pasado", dice. "El sufrimiento de la gente de las favelas continuará; mucha gente tendrá que reconstruir sus vidas desde cero".

Gabriela Onofre, directora de marketing de la empresa de tecnología Acesso Digital, dice que las empresas tienen mucho que ganar ayudando a los necesitados. Su empresa desarrolló el software de reconocimiento facial utilizado en la aplicación del proyecto Mães de Favela. "Saber que nuestro servicio está ayudando a mejorar la vida de miles de personas en momentos tan críticos ha dado a nuestro equipo un nuevo impulso y nuevas ideas para la innovación", dice. "Espero que este sentimiento de solidaridad continúe de ahora en adelante."

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