Dilan Cruz, Javier Ordóñez, Juliana Giraldo, Juan de Jesús Monroy Ayala, Luis Alexander Largo. Son algunas de las personas asesinadas recientemente en Colombia. En lo que va de año, se han producido más de 50 masacres y 200 personas han sido asesinadas. El mundo no puede guardar silencio.
Siguen las protestas masivas, pero, como se dice en Colombia, todo pasa y nada pasa. Eso es precisamente lo que hay que cambiar: que a las protestas en el país se sume la presión internacional para que la violencia y la injusticia dejen paso a la paz y la justicia social.
El movimiento Black Lives Matter en EE.UU. es una luz de esperanza que, a buen seguro, puede revitalizar la organización de base a nivel nacional e internacional. La Minga ha marchado por la justicia frente a las tendencias derivadas del colonialismo y la esclavitud que buscan criminalizar y estigmatizar la protesta social. Estas manifestaciones han dejado a su paso una ejemplar muestra de fuerza, voluntad y solidaridad que, no obstante, ha sido desconocida por el gobierno.