
Protesta contra el asesinato de Marielle Franco, en Río de Janeiro, el 15 de marzo de 2018. Foto: Thiago Dinz Favela en Foco. Todos los derechos reservados.
Transcurrido menos un mes de la intervención militar federal en Río de Janeiro, el asesinato de Marielle Franco arrastró nuevos actores, ahora internacionales, al ya de por sí intrincado tablero político brasileño incluida la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que ya venía dando señales de preocupación sobre loe que estaba pasando, y que ahora puede meterse de lleno.
El caso de Marielle tiene todos los ingredientes para que ello ocurra. Políticamente, debido a la gran conmoción generada, la historia adquirió relevancia internacional y llamó la atención de la organización, que escoge estratégicamente casos emblemáticos que puedan servir de ejemplo de la lucha por los derechos humanos en todo el mundo. Técnicamente, además del historial de otros casos recientes en Brasil, el perfil de la víctima, las circunstancias del crimen, su modus operandi y las alegaciones de personas cercanas eran ya suficientes para que el caso fuera seleccionado.