democraciaAbierta

El primer paso para combatir la desigualdad es entenderla

Promover el estudio de la economía permite a los ciudadanos comprender por qué se generan las desigualdades y cómo se puede promover la equidad y la movilidad social. Entrevista. Português English

João Pedro Santos Manuel Nunes Ramires Serrano
4 February 2020
Recife, la capital brasileña de la desigualdad social.
|
Wikimedia Commons. Public Domain

La educación económica es esencial. Les da a las personas las herramientas para comprender su mundo y navegar por las complicadas aguas de la globalización. Los países también se benefician de tener ciudadanos educados económicamente, capaces de evaluar propuestas económicas y rechazar las falsas promesas de los populistas y demagogos.

Desafortunadamente, los ciudadanos mayores a menudo no entienden cómo funcionan sus planes de jubilación. Los más jóvenes luchan para pagar sus exorbitantes préstamos estudiantiles. Y los votantes, en general, permanecen sin esperanza frente a la jerga económica que promueve un déficit de comprensión.

Quizás, introducir a los niños a la economía en las escuelas puede marcar la diferencia en todas nuestras vidas. Viajamos a Portugal para comprender qué se está haciendo para promover la educación económica. Y regresamos convencidos de que si queremos encontrar soluciones viables al cambio climático y la desigualdad, la educación económica debe cambiar.

Manuel Serrano: ¿Qué es la Olimpiada de Economía? ¿Cuál es el propósito de esta iniciativa y qué espera del evento de este año?

João Pedro Santos: La Olimpiada Económica (OE) es la iniciativa de educación económica más importante en Portugal, dirigida a los jóvenes en la escuela secundaria y profesional. Su objetivo principal es promover un interés en el estudio de la economía en los jóvenes portugueses, con el fin de mejorar el nivel de educación económica y financiera.

En la edición de este año, logramos un nuevo récord de escuelas y estudiantes participantes (más de 1750 estudiantes), lo que nos permite tener un impacto cada vez mayor en el sistema educativo nacional. Creemos que el tema de este año, la Economía Circular, despertará con éxito la conciencia de los jóvenes sobre la importancia de cambiar los modelos económicos vigentes durante el siglo XX, así como la importancia de preservar los recursos como parte integral de la economía.

Manuel Serrano: la educación económica es una base para la democracia y el debate público saludable. Afecta a todos, y a todos los ámbitos políticos, desde la asistencia sanitaria hasta la inmigración. ¿Los gobiernos están haciendo lo suficiente para empoderar a los ciudadanos a participar en la conversación sobre el futuro? ¿Estamos equipando a los ciudadanos con las herramientas adecuadas para responsabilizar a los políticos por sus promesas económicas?

João Pedro Santos: Desafortunadamente, todavía no tenemos funcionarios de gobierno y funcionarios públicos despiertos ante la necesidad de cultivar la educación económica, dado el temor de promover la rendición de cuentas. Promover la educación económica implicará un mayor escrutinio por parte de los tomadores de decisiones, y esta situación no parece ser prioridad para todos. No obstante, debe ser una prioridad para las democracias en funcionamiento: es esencial promover la transparencia en la gestión pública y la presentación de información para garantizar que los ciudadanos puedan evaluar racionalmente la toma de decisiones políticas.

Manuel Serrano: La democracia requiere que políticos y periodistas puedan traducir el lenguaje técnico. Los representantes deben ser capaces de simplificar sin tergiversar. Los periodistas deben poder explicar un problema sin entorpecer la discusión. Sin embargo, los primeros a menudo usan jerga para limitar el escrutinio público, mientras que los segundos no siempre distinguen un tema crítico de uno contingente. ¿Podemos seguir confiando en que los políticos hagan lo correcto, o debemos educarnos y hacer que rindan cuentas?

Es esencial ser capaz de educar y responsabilizar tanto a periodistas como a políticos, asegurando que se mantenga una separación entre ambas esferas

João Pedro Santos: Es esencial ser capaz de educar y responsabilizar tanto a periodistas como a políticos, asegurando que se mantenga una separación entre ambas esferas. En Portugal, la presión ejercida por los políticos sobre los periodistas es evidente, lo que lleva a una disminución de la libertad de prensa y la consiguiente falta de transparencia en el periodismo. Nuestra sociedad requiere medios de comunicación libres e independientes dispuestos a responsabilizar al poder, más allá de las ideologías y las agendas.

Manuel Serrano: Portugal tiene el sexto nivel más alto de desigualdad en la Unión Europea, según Eurostat. ¿Crees que estamos haciendo lo suficiente para abordar este problema? ¿Crees que iniciativas como la tuya podrían crear conciencia sobre cuestiones económicas más allá de los déficits y excedentes?

João Pedro Santos: El primer paso para combatir la desigualdad es entenderla. En consecuencia, promover el conocimiento de los fenómenos económicos es el primer paso para permitir que los ciudadanos entiendan cómo se comportan las leyes económicas, cómo y por qué se generan las inequidades y cómo se puede promover la equidad y el equilibrio social. La mejor manera de reducir las desigualdades es proporcionar oportunidades dignas de educación y capacitación para los jóvenes, promoviendo la movilidad social a través del conocimiento.

Manuel Serrano: La economía muchas veces es percibida como autoritaria. Tiende a explicar las diferencias, ignorar la cultura y defender el reduccionismo. ¿Pueden iniciativas como la Olimpiada de Económica cerrar la brecha entre economistas y ciudadanos comunes? ¿Qué has aprendido de ediciones anteriores?

João Pedro Santos: La experiencia de las primeras seis ediciones es increíblemente positiva. Intentamos que los jóvenes piensen en los fenómenos económicos y no los acepten dogmáticamente. La elección de temas como la economía social o la economía de la felicidad es beneficiosa para este propósito, ya que se alienta a los jóvenes a ver el mundo desde una perspectiva distinta. Hemos recibido comentarios positivos de los participantes, e incluso hoy, algunos de los primeros participantes todavía están involucrados en el proyecto.

Manuel Serrano: ¿Están los economistas preparados para abordar temas como la desigualdad, la globalización y encontrar formas más eficientes de abordar el cambio climático? ¿Los currículos económicos están adaptados a nuestros tiempos? Algunos argumentan que necesitamos nuevos periodistas y políticos para abordar los problemas que enfrentamos hoy. ¿Necesitamos nuevos economistas también?

João Pedro Santos: Definitivamente, necesitamos nuevos economistas. La educación económica todavía se ajusta a la realidad de la Revolución Industrial, creyendo que el Trabajo y el Capital se comportan de manera similar, y que el crecimiento de la producción es el único objetivo de la sociedad. Hoy, no tiene sentido continuar pensando en la economía como lo hicimos hace 200 años. Para eso, sin duda necesitamos nuevos políticos y nuevos periodistas, pero también nuevos profesores. La transformación del sistema educativo es fundamental para comprender que la lógica actual ya no tiene sentido. Creemos que este cambio, aunque lento, ya está sucediendo.

Manuel Serrano: Iniciativas como la suya argumentan que necesitamos aumentar la educación económica para empoderar a los ciudadanos a participar en un debate sobre nuestro futuro colectivo. No obstante, la Olimpiada Internacional de Economía de este año tendrá lugar en Kazajstán, un estado autoritario y nada libre. ¿No es problemático defender un debate sobre un futuro mejor para nuestras sociedades en un país que no parece interesado en empoderar a sus ciudadanos?

Creemos que la mejor manera de transformar los países es a través de la educación

João Pedro Santos: Creemos que la mejor manera de transformar los países es a través de la educación. En julio de 2019, participamos en la final de Olimpiada Internacional de Economía en San Petersburgo y todo salió bien. La experiencia fue increíblemente positiva según todos los participantes, independientemente de los problemas políticos que el país estaba enfrentando. Sin hacer la vista gorda a los problemas de algunos de los participantes, creemos que buscar capacitar a sus jóvenes es la mejor manera de mejorar los valores democráticos. Debemos respetar el esfuerzo de Kazajistán para promover una iniciativa de este tipo, creyendo que países de un día como Portugal harán un esfuerzo genuino para organizar la final.

Unete a nuestro boletín ¿Qué pasa con la democracia, la participación y derechos humanos en Latinoamérica? Entérate a través de nuestro boletín semanal. Suscríbeme al boletín.

Comentarios

Animamos a todo el mundo a que haga comentarios, Por favor, consulte las intrucciones de openDemocracy para comentarios
Audio available Bookmark Check Language Close Comments Download Facebook Link Email Newsletter Newsletter Play Print Share Twitter Youtube Search Instagram