Autores anteriores de openGlobalRights han señalado que hace falta más investigación empírica, y menos argumentos ideológicos, sobre el impacto de los derechos económicos y sociales. Sin embargo, la literatura científica ha ignorado estos derechos en gran medida, lo que ha ocasionado que Shareen Hertel se lamente de que los derechos económicos y sociales “han permanecido como la hermanastra pobre del activismo, los estudios académicos y la investigación de otros tipos de derechos humanos”.
Más específicamente, pocos académicos han estudiado los efectos empíricos del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), el eje principal del régimen internacional de derechos económicos y sociales.
En parte, esta renuencia tiene bases históricas: durante la Guerra Fría, la Unión Soviética y sus satélites enfatizaban los derechos económicos y sociales, mientras que Estados Unidos y sus aliados defendían los derechos civiles y políticos. También obedece parcialmente a consideraciones de costos. Muchos creen que solamente los países más ricos del Norte global, y no las naciones más pobres del Sur global, cuentan con los recursos necesarios para hacer efectivos los derechos económicos y sociales.