
Argentina, la segunda economía de Sudamérica, es un país de más de 40 millones de habitantes que durante años fue utilizado como laboratorio para la implementación de las políticas neoliberales más explícitas, hasta la ruptura que llegó con un estallido social a comienzos siglo. Ahora, tras 12 años ininterrumpidos de gobiernos progresistas, se enfrenta al desafío de afianzar ese camino o retornar al ajuste que reclaman los poderosos.
Los argentinos tenemos fama de hablar de todo, hasta de lo que no sabemos. Algo de eso hay. Un poco por ser una sociedad conformada por una inmigración cargada de subjetividades extrovertidas (Argentina es el país que recibió la mayor inmigración italiana y española durante el siglo XX), pero también porque durante muchos años en este país no se podía "hablar de cualquier cosa".