“Toda la vida me he definido como homosexual”, dice el señor José apenas se le pregunta quién es él.
Su franqueza y honestidad son su carta de presentación natural. Pero estas cualidades no son fortuitas, su referente más importante es su abuela, una madre soltera que jamás negó su embarazo, en una época tan dura para las mujeres como 1930, cuando quienes decidían tener un hijo solas eran juzgadas y señaladas
A la determinación de su madre el señor José atribuye su urgencia por mostrar siempre la verdad. A eso y a un mantra que práctica como máxima en su vida: “no juzgar a otras” personas.