
Textiles mayas dispuestos para una ceremonia. Foto: Aisling Walsh.La vendedora de fruta, la cocinera de tortillas, la trabajadora doméstica, la niñera. Ellas son las Marías de Guatemala. Mujeres indígenas que continúan usando el traje maya tradicional. Las que la sociedad considera que no merecen una identidad o incluso un nombre propio; las que son valoradas solo en la medida en que proveen servicios a los demás.
No importa si son maestras, abogadas, académicas o doctoras, si usan su huipil y su corte maya, se las considera parte de la "clase servil". A los extraños no les da vergüenza pedirles que limpien sus casas. Sin embargo, la ropa que las marca como 'Marías' es admirada cuando se usa en el 'cuerpo correcto'.
"Nuestra ropa, cuando la usamos, es considerada un trapo", me contó Jovita Tzul Tzul, una abogada maya que apoya al Movimiento Nacional de Tejedoras. "Cuando los usan cuerpos blancos se convierten en algo hermoso", dijo. “El 'valor' de estos textiles depende de quién los vende o los usa”.