
Crédito: Flickr/Jeff Djevdet. CC BY 2.0.
A la generación del milenio se le ha acusado en los medios de narcisismo, autosuficiencia y pereza, de cargarse las actitudes tradicionales ante el matrimonio o las vacaciones, incluso de anticipar el fin del bricolaje como lo conocemos. Infantilizados y ridiculizados, se les define como unos "Peter Pans" que rechazan las responsabilidades y tienen miedo a crecer.
Pero a diferencia de sus predecesores los baby boomers, los millennials no han tenido la oportunidad de salir de la sombra que proyectan sus padres y florecer.