Rubén González es un preso de los militares en Venezuela. Sindicalista de 61 años, ha sido encarcelado dos veces como castigo a su lucha en el sector público. En 2014, luego de un juicio de 5 años por organizar una huelga, se le declaró inocente de todos los cargos.
Para 2018 lo vuelven a detener arbitrariamente y en 2019 un tribunal militar lo condena a 5 años y 9 meses de prisión. Alegan que el líder obrero habría “ultrajado” a las Fuerzas Armadas. Como en la caricatura de Zapata, a la revolución le gusta la sociedad civil pero firme y a discreción.
Trabajador de la Ferrominera, ex militante del partido oficialista y creyente evangélico, exigir derechos laborales le ha costado la libertad y la salud. Rubén sufre enfermedades crónicas que no son debidamente atendidas y según sus familiares, comparte celda sin ninguna protección para prevenir el contagio de la Covid-19.