En América, singularmente en América del Sur, la narrativa sobre el establecimiento de la civilización occidental todavía se conoce como "el descubrimiento del nuevo mundo". Pero es un hecho que cuando los europeos llegaron a América, ni era "nueva " ni la estaban "descubriendo ".
Antes de finales del siglo XV, eran muchos los pueblos indígenas que poblaban en su totalidad las tierras que hoy conocemos como "América". Tenían sus propias culturas, sus propias organizaciones económicas, sociales y políticas, sus propias formas espirituales de ser y sus propios sistemas de creencias.
Tenían sus propias formas de analizar y entender el mundo y de interactuar con la naturaleza, y habían desarrollado conocimientos en disciplinas como las matemáticas, la astronomía y la arquitectura. Parte de este conocimiento era más avanzado que el que llegó del "viejo continente".