«Yo soy de los que creen que ustedes las mujeres son superiores a los hombres, soy feminista y creo que todo revolucionario debe serlo y creo que en la tarea de la liberación de los pueblos es fundamental la liberación de la mujer”, dijo Chávez en una conferencia de prensa en el 2006.
Fue la primera vez que utilizó la palabra “feminista” para describirse a sí mismo, introduciéndolo como una consecuencia más del socialismo: ser feminista era, afirmaba, ser inevitablemente anti-capitalista, y ser anti-capitalista es ser chavista.
Quince años después, el chavismo se ha apropiado de diversas narrativas que no son más que una fachada discursiva para obtener seguidores, inventar excusas o lucir bien, convirtiendo importantes y necesarias luchas sociales en propaganda.