
Proyección de la fotografía de Lucia Perez, una chica de 16 años violada y asesinada en Argentina en octubre, durante una manifestación en Rio de Janeiro, Brasil. 25 octubre 2016. AP Photo/Leo Correa. Todos los derechos reservados.
El pasado 19 de octubre, las mujeres se hicieron escuchar en una enorme manifestación en la Argentina y en otros países de la región. Al mediodía se realizó un paro general, dejando de trabajar entre las 13 a 14 horas. Posteriormente, a partir de las 17 horas, varias manifestaciones se produjeron en el país. La movilización fue producto de la reciente muerte de Lucia Pérez, una adolescente de 16 años que fue drogada, violada y violentada con un objeto (empalada), y finalmente asesinada en la ciudad de Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires. NiUnaMenos es una respuesta extensa por la defensa de la vida de las mujeres contra la violencia constante y cotidiana que sufren, producto de la acción del hombre en un sistema de patriarcado profundo.
El colectivo #NiUnaMenos había mostrado su cara por primera vez en junio del 2015. A partir de la premisa de la lucha contra la violencia machista, el colectivo se manifestó en el centro de Buenos Aires y en 80 ciudades de las diferentes provincias del país. Se obtuvieron algunos resultados en el ámbito legislativo pero queda mucho todavía por hacerse. La magistrada Elena Highton de Nolasco lanzó el registro de feminicidios de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Además, el Gobierno Nacional, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, oficializó la Unidad de Registro de Feminicidios. Como así también la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM). Esto último está amenazado por el actual gobierno, que pretende desmontarlo. A pesar de ciertos (y escasos) avances, entre la primera marcha de NiUnaMenos y la segunda (2015 y 2016) murieron 275 mujeres más como víctimas de violencia.