
The Rolling Stones en Cuba. 25 Marzo 2016. Dave J Hogan/Getty Images. All rights reserved.
La isla otra vez parece convertirse en el centro de la historia. Pobre isla, otra vez: llega un huracán y arrasa con las plantaciones de azúcar, las casas, y hay que levantarlo todo de nuevo. Pero quién podría atreverse a contradecir esa sensación de que en el Caribe los planetas se alinearon.
Barack Obama aterrizó en Cuba para torcer una historia de malas relaciones y derretir definitivamente los últimos resquicios del teatro de operaciones de la Guerra Fría. Las FARC y el Gobierno colombiano se reunieron en La Habana con el secretario de Estado John Kerry y encontraron el aval y el estímulo de Washington a transitar el escaso trecho que queda para ponerle fin a un sangriento conflicto armado de medio siglo. Y, a modo de cierre musical celebratorio, de cierre simbólico, los Rolling Stones Sociedad Anónima (SA) se presentaron ante una multitud en la Ciudad Deportiva habanera. “Medio siglo después”, decían los cubanos, arrobados por el poder de la electricidad y las figuras que se paseaban por el escenario. Miles de smartphones, seguramente adquiridos con dinero de los familiares que viven en Estados Unidos, registraron las escenas del concierto. Serán seguramente guardadas con la certeza de que esa fue la noche en que todo comenzó realmente a cambiar de manera acelerada.