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Protesta en Kenia: la vigilancia policial represiva y brutal se ha normalizado

Durante el año 2017 Kenia ha presenciado nuevas respuestas policiales violentas a las protestas contra la corrupción y las violaciones de los derechos humanos. Ante esas respuestas policiales ¿cómo están los kenianos ejerciendo su derecho a protestar, y qué se puede hacer para proteger este derech

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PA-33361374_ Riot police protest in Nairobi_Tabitha Otwori_SOPA via Zuma Press_PA Images.jpg
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La policía antidisturbios responde a una protesta en Nairobi, Kenia. Imagen: Tabitha Otwori/SOPA via Zuma Press/PA Images. Todos los derechos reservados.

Este artículo forma parte de Protestar es un Derecho, un proyecto de colaboración con las organizaciones de derechos humanos CELS e INCLO, con el apoyo de la ACLU, que examina el poder de la protesta y su papel fundamental en la sociedad democrática.

La policía de Kenia tiene un largo historial de respuesta represiva a las protestas pacíficas. Cuanta con intervenciones de la policía caracterizadas por muertes, el uso indiscriminado de la fuerza, lesiones graves, abuso de armas de fuego, arrestos y detenciones ilegítimas con el pretexto de mantener la ley y el orden. Estas respuestas represivas salieron a raíz de la violencia que siguió al anuncio de los resultados de las elecciones presidenciales en 2007; una comisión de investigación establecida para investigar la violencia destapó que la gestión policial de las manifestaciones había sido "inconsistente en sus disposiciones legales básicas, había puesto en peligro las vidas de los ciudadanos y en muchos casos se caracterizaba por el uso injustificado de la fuerza letal". (Un total de 405 personas murieron por heridas de bala, mientras que 557 resultaron heridas de bala).