
Traperos recolectando basura. Wikimedia Commons. Some rights reserved.
Norah Padilla encarna la diferencia entre una mujer dura de nacimiento y una mujer endurecida por la vida. Vivenció todos los males que puede deparar la pobreza extrema y ello sirvió para templar su humanidad. Sufrió las penosas carencias de la indigencia y eso profundizó su inteligencia. Padeció las más injustas inequidades y eso la convirtió en una luchadora por el estado de derecho. Norah es una de las principales referentes latinoamericanas de los recicladores urbanos.
Su lucha comenzó hace años, en Bogotá, donde organizó a un grupo de recicladores para que reclamaran por su derecho a ser reconocidos como prestadores de un servicio público como es el reciclaje de residuos urbanos. En 2012 la Corte Constitucional colombiana, a partir de un recurso de amparo presentado por los recicladores, obligó al gobierno nacional a establecer las normas para que los recicladores organizados en cooperativas pudieran participar de los procesos de licitación del sistema de recolección de residuos domiciliarios.