Droga, armas y jefes de estructuras criminales es lo que viaja en los vuelos que llegan o salen de Venezuela, desde que el Gobierno ordenó suspender las operaciones aéreas privadas y comerciales con el argumento de hacer frente al Coronavirus.
Desde el pasado 12 de marzo, miles de venezolanos permanecen varados en distintos lugares del mundo a la espera de vuelos humanitarios, o que se reabran los vuelos internacionales para poder retornar al país. Sin embargo, durante ese mismo período, el crimen organizado se ha movido a sus anchas por el espacio aéreo nacional.
El lunes 24 de agosto fue interceptada en Honduras una avioneta proveniente de Venezuela, con 489 kilos de cocaína. Autoridades de ese país centroamericano hicieron seguimiento a la aeronave, que tenía matrícula mexicana y aterrizó en el departamento de Gracias a Dios, una zona boscosa y deshabitada cerca de la frontera con Nicaragua. En el procedimiento también decomisaron un fusil AK-47, un cargador para fusil, una pistola 9 milímetros y un lanzagranadas.