
Prisión de mujeres en Bogotá. Foro: Kiran Stallone"Paso al frente de sus esteras. Inhalar; levanten sus brazos hacia arriba, expandiéndose, hacia arriba. Exhalar; dóblense sobre sus piernas, palmas de las manos al piso." Estamos en clase de yoga. Mientras acompaño a mis estudiantes a través de las posturas básicas del saludo yogui al sol, una alumna, al no poder equilibrarse sobre una sola pierna, o tocar el piso, suelta una risa. Su nombre es Marilú, y cuando le sugiero una postura alternativa, me sonríe.
Su reacción no es inusual, para una clase de principiantes. Pero Marilú, de 49 años, está lejos de ser la típica estudiante de yoga. Por el contrario, es una combatiente de las FARC, encarcelada en una prisión de mujeres de alta seguridad en Bogotá. Ha pasado la última década entre rejas, condenada por terrorismo y homicidio agravado por participar en la explosión un coche bomba, en el interior de un recinto militar, en 2007.
Después de casi cuatro años de negociaciones, en diciembre de 2016 se perfeccionó un acuerdo de paz histórico. El acuerdo, entre otras cosas, otorga a las FARC diez escaños en el Congreso y el derecho a formar un partido político. Mientras tanto, los combatientes de las FARC deben comparecer ante tribunales especiales que revisarán sus casos, y que otorgarán amnistías, penas de prisión u otras sanciones en función de cada caso.