
Simpatizantes de Ortega durante su posesión presidencial. Wikimedia Commons. Todos los derechos reservados.
Durante tres meses, Daniel Ortega y su gobierno fueron objeto de intensa presión - por parte de manifestantes y grupos opositores, medios locales y políticos de derecha estadounidenses - para que dejaran el poder.
Pero a partir de mediados de julio se ha evidenciado que a pesar de las imágenes de colapso casi total que sigue difundiendo la prensa internacional, el país lleva camino de estar volviendo a algo parecido a la normalidad. ¿Cómo puede ser que un movimiento de protesta que parecía tan fuerte haya perdido fuelle tan rápido?