La prohibición casi total del aborto en Polonia ha entrado en vigor la semana pasada, después de publicarse en el boletín oficial del gobierno del país. Los hospitales y las y los médicos polacos ya no pueden realizar un aborto en caso de anomalía fetal. Tales casos constituían el motivo de la gran mayoría de los abortos realizados en el país, que ya antes de la nueva prohibición contaba con la ley de aborto más dura de Europa; ahora, los abortos solo están permitidos en casos de violación e incesto y cuando la vida o la salud de la madre están en peligro.
Lo que está sucediendo en Polonia en este momento no debe verse sólo como un comportamiento típico del Estado polaco. Esto no va sólo de que "Polonia es Polonia". Estas acciones son ilegales e inhumanas, y podrían infiltrarse en el resto de Europa; y esto es solo el comienzo.
Es ilegal
El Tribunal Constitucional de Polonia, que dictó el fallo contra el aborto, tiene en sí mismo una legitimidad muy controvertida. Dejando de lado el contenido del fallo, el tribunal actual es el resultado de un juego de poder político del partido gobernante PiS (Ley y Justicia) que desalojó a los jueces anteriores y los reemplazó con jueces más receptivos a la agenda política del partido. Los anteriores jueces no han reconocido su desalojo ni a sus sustitutos recién instalados.