A principios de junio, cuando el total nacional de víctimas de la Covid-19 superó las 30.000, muchos brasileños recordaron una entrevista que un ex capitán del ejército, en ese momento un político bastante oscuro y poco conocido, concedió en 1999. A raíz de una pregunta sobre lo que haría si fuera elegido presidente, el entrevistado proclamó:
"Lo siento, pero a través de la votación, no cambiará nada en este país. Sólo cambiará, desafortunadamente, cuando aquí vayamos a la guerra civil. Y haciendo un trabajo que el régimen militar no ha hecho. Matando a unos 30.000. Empezando por FHC [ex presidente Fernando Henrique Cardoso]. ¡Matando! Si algunos inocentes van a morir... ¡Bien!
El oscuro político se llamaba Jair Bolsonaro y hoy es presidente de Brasil. En lugar de luchar contra la pandemia, parece prosperar con ella. Haciéndose eco de las palabras del presidente hace dos décadas, el espantoso hito de 30.000 muertes por coronavirus recordó a los brasileños que Jair Bolsonaro siempre ha mostrado un desprecio patológico por el sufrimiento humano.