El ministro de medio ambiente, investigado. El jefe del instituto de protección ambiental, suspendido. El gobierno brasileño enfrenta las acusaciones más fuertes que se le han hecho hasta la fecha, donde se le señala no solo de connivencia frente a la deforestación ilegal en el Amazonas, sino de participación activa en el saqueo.
El 19 de mayo, la policía allanó varias propiedades y oficinas conectadas con el ministro del medio ambiente Ricardo Salles y con el jefe del Instituto de medio ambiente y recursos renovables (Instituto Brasileiro do Meio Ambiente e dos Recursos Naturais Renováveis, Ibama) Eduardo Bim, según un comunicado de la policía federal.
El operativo policial, llamado Akuanduba por una deidad entre los indígenas Arara, fue provocado por sospechas de que Salles, Bim y otros funcionarios de gobierno hubieran ayudado a empresas madereras a exportar mucha más madera de los topes permitidos para extracción de la selva del Amazonas.