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Cambio de rumbo en Brasil

El cierre del Departamento de Cooperación Humanitaria y Lucha contra el Hambre por parte del nuevo gobierno indica que la cooperación Sur-Sur ya no es una prioridad para Brasil. English

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Michel Temer, presidente de Brasil, en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Jason DeCrow AP/Press Association Images. Todos los derechos reservados.

En su primer discurso ante la Asamblea General de la ONU, en septiembre de 2003, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva se refirió a la erradicación del hambre como "un reto de civilización ', dejando claro ante sus pares que, si bien ésta iba a ser una prioridad nacional para su gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), también era un "imperativo moral y político" a nivel mundial. Acusado de supuesta corrupción, Lula dejó el cargo a finales de 2010 con un índice de aprobación sin precedentes del 83%. Entre los principales motivos de satisfacción popular figuraba su éxito en la reducción del hambre entre los estratos más pobres de la población y la expansión de la influencia del país en el exterior.

El Departamento de Cooperación Humanitaria y Lucha contra el Hambre (CGFome) fue creado en 2004 para ocuparse de estos dos ámbitos de actuación. Sobre la base de la experiencia brasileña, CGFome exportó metodologías probadas y conocimientos técnicos para reducir el hambre, posicionando Brasil como uno de los líderes mundiales en seguridad alimentaria y nutrición. Durante los últimos 12 años, jugó un papel importante, tanto sustancial como simbólico, en el desarrollo de una política exterior orientada a proyectar el poder de Brasil y, a la vez, promocionar los conceptos de soberanía, multilateralismo y solidaridad.