El gobernador del estado brasileño de Acre Gladson Cameli recibió recientemente la visita de ministros del presidente Jair Bolsonaro para tratar sobre un proyecto que podría considerarse como uno de los más desastrosos para la protección de la Amazonía, no sólo la brasileña.
Junto al cazador de unicornios Ernesto Araújo (Relaciones Exteriores) y Rogério Marinho (Desarrollo Regional), Cameli completó la agenda en su ciudad natal, Cruzeiro do Sul, para discutir el proyecto de interconexión de la capital de Juruá – como se la conoce – con la ciudad peruana de Pucallpa, departamento de Ucayali.
En caso de que salga realmente del papel, la carretera pasará dentro de lo que puede considerarse una de las últimas áreas mejor preservadas del Amazonas en el continente. Y eso no es una hipérbole. La cuenca del río Juruá también tiene una de las mayores concentraciones de biodiversidad del planeta Tierra, con especies aún desconocidas para la humanidad.