Mientras el mundo contempla esperanzado la luz al final del túnel de la pandemia a través de la eficacia de las medidas de restricción de la movilidad, el distanciamiento social, el uso exhaustivo de mascarillas y el inicio de las campañas de vacunación masiva, existe sin embargo en el planeta un agujero negro, y se llama Brasil.
Al catastrófico negacionismo del presidente Jair Bolsonaro frente al virus, se suma ahora la variante que surgió en el estado del Amazonas, en el norte de Brasil, lo que pone al país – y al mundo – en alarma. Esto también nos enseña algunas cosas sobre la Covid-19 y sobre la importancia crucial de tomarse las epidemias en serio.
Conocida como P.1, la nueva variante del coronavirus que causa la Covid-19 no sólo es más contagiosa, sino que también parece capaz de infectar a algunas personas que ya se han recuperado de otras versiones del virus, como sugieren los estudios preliminares.