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Constituyente en Chile, el trabajo de ratificación apenas comienza

Esta semana se le entregó a Gabriel Boric la propuesta para una nueva Constitución. Sin embargo, los constituyentes deben trabajar en sus territorios.

Constituyente en Chile, el trabajo de ratificación apenas comienza
Un activista sostiene un cartel que dice "Yo apruebo, convención constitucional" antes del próximo referéndum sobre una nueva constitución chilena en Santiago, Chile, el 22 de octubre de 2020. | REUTERS / Alamy Stock Photo
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La nueva Carta Magna fruto del trabajo de la convención constitucional será puesta a consideración del voto popular el 4 de septiembre. Ahora comienza un período de dos meses hasta que se celebre el referendo en el que los chilenos, en una votación obligatoria y de resultado vinculante, decidan si aprueban o rechazan la propuesta.

La aprobación no será fácil. El proceso ha corrido paralelamente a la evolución política en Chile y de alguna manera forma parte de la batalla entre gobierno y oposición. La aprobación del presidente Boric cayó a un 34% para el 27 junio, su nivel más bajo desde que se posesionó. También el porcentaje de rechazo a la nueva Constitución subió a un 51%, 18 puntos sobre la opción de aprobar. Esto plantea ahora una situación compleja porque se vincula la popularidad del gobierno Boric con la aprobación de la nueva Constitución.

A diferencia de la actual Constitución, el texto que recibió Boric no se redactó desde arriba durante una dictadura sino que es el resultado de un acuerdo de todas las fuerzas políticas de Chile con el fin de revertir la crisis de legitimidad de las instituciones chilenas tras las protestas de 2019. Es, sin duda, un ejercicio democrático sin precedentes, inclusivo e inédito en América Latina.